El primer día de clase un chico fue objeto de burlas y humillaciones por parte de un grupo de alumnos mayores por vestir una prenda rosa. Lo que en principio debería haber servido como advertencia al resto de estudiantes durante el resto del curso, cambió radicalmente gracias a dos estudiantes de un curso superior que se presentaron de rosa y con 75 camisetas del mismo color en la escuela animando al resto de escolares a vestirse con ellas. La iniciativa tuvo éxito y... (seguid leyendo aquí, en inglés).
"Bullying escolar": ¿cómo enfrentar el matonaje entre los niños?
Entre 1994 y 2002, los suicidios de menores entre 12 y 19 años se han incrementado en Chile. Muchos asocian este fenómeno al hostigamiento del que son víctimas algunos menores en sus colegios.
Puede ser que siempre haya existido, pero en los últimos años se han identificado aún más las consecuencias negativas del bullying, problema que se ha transformado en un dolor de cabeza para padres y educadores, pero principalmente en un infierno para aquellos niños y adolescentes que sienten pánico cada mañana camino al colegio.
Este problema social lo abordará Clínica Santa María en la charla gratuita titulada Bullying escolar: ¿cómo enfrentar el matonaje entre los niños?, que se realizará el próximo 19 de mayo a las 19:00 horas en el auditorio del recinto.
El diagnóstico del foro sobre “Violencia y Sociedad”
El diagnóstico del foro sobre “Violencia y Sociedad”
Destacados especialistas del país participaron del debate que organizó la Universidad Nacional de Tucumán en el Centro Cultural Virla.
La creciente violencia social que se percibe en diferentes ámbitos como el tránsito, las aulas de escuelas públicas y privadas, los medios de comunicación y hasta el seno familiar y laboral, preocupa a los gobiernos y a la ciudadanía en su conjunto.
Para dar respuesta a esta problemática, la Casa de Altos Estudios decidió tomar un papel activo y propició un profundo que se desarrolla desde el 12 y que concluirá hoy, en el Centro Cultural Virla.
Aunque la información no pudo ser confirmada oficialmente desde el ámbito del Consejo General de Educación (CGE), fuentes extraoficiales aseguraron que el pasado martes, además del hecho del cual se informara en nuestra edición de ayer y ocurrido en la Escuela Gregoria Pérez, se produjeron otros dos hechos de violencia escolar en institutos educacionales de nuestra ciudad.
Uno de ellos habría sido denunciado en la Comisaría 12ª, donde llegó una mujer de 34 años para denunciar a una jovencita por la agresión que sufriera su hija de 13 años.
El Ministerio somete a 25.000 alumnos a un test de convivencia
Es el primero que se hace a iniciativa del observatorio estatal en 400 colegios
Según ha sabido MAGISTERIO, el Ministerio ultima su primer macroinforme de convivencia escolar realizado desde el Observatorio estatal y de acuerdo con todas las Comunidades autónomas. El informe ha sido encargado a la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense bajo la dirección de las profesoras Mª José Díaz Aguado y Rosario Martínez, autoras de un informe similar para la Comunidad de Madrid.
En el momento de elaborar esta información ya había 22.000 alumnos de Secundaria encuestados (la previsión es llegar a unos 25.000), además de 6.100 profesores de esos mismos alumnos; 308 equipos directivos y 280 departamentos de Orientación. La muestra total se hará sobre 400 centros. Falta por recopilar los datos de Catalunya, Madrid y País Vasco.
Una menor denuncia que sufre acoso en su centro escolar
La abuela de una alumna del colegio público Los Dragos, en el barrio de Los Gladiolos, en Santa Cruz de Tenerife, denuncia que su nieta sufre presuntamente acoso escolar por parte de un compañero de clase, ya que, desde hace aproximadamente un año, recibe constantes insultos y vejaciones.
Al parecer, el acosador es un menor, de 13 años de edad, de complexión fuerte y con más de 1,80 metros de altura.
Mendoza. El 50% docentes no quiere trabajar en el aula
No quiere trabajar al frente del aula el 50% de los docentes
Un estudio local reveló que casi la mitad de los docentes mendocinos quiere dejar su puesto laboral frente a los alumnos. Además, el 80% considera que el clima de indisciplina y violencia que se vive en las aulas afecta negativamente su salud. El 37% aduce que la conflictividad en las aulas donde imparte clases lo ha desmotivado en su trabajo.
Las estadísticas surgen de un trabajo realizado por el especialista en educación Alejandro Castro Santander, en colaboración con la Red Iberoamericana de Observatorios de la Violencia Escolar.
El trabajo explica al menos un aspecto de la falta de docentes que hoy sufre Mendoza: no quieren ir a la escuela, para zafar de un clima de violencia e indisciplina que los enferma.
Un sistema informático ayuda a revelar casos de bullying
Un sistema informático ayuda al equipo docente a revelar casos de 'bullying'
Un test permite a principios de curso localizar a alumnos vulnerables ·· Con esas pistas, el centro puede, por ejemplo, sentar al alumno con quien se sienta seguro
El maltrato y la humillación prolongados a manos de compañeros del centro transcurre en silencio. El miedo y el sentimiento de vergüenza están detrás de la ocultación de los casos de bullying o acoso escolar. Un programa informático desarrollado por la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto Salvador Allende de Fuenlabrada actúa en este terreno y mediante preguntas de carácter sociométrico ofrece a los profesionales pistas sobre posibles casos de acoso.
Violencia escolar: cuando la respuesta del Estado es casi nula
En distintas provincias del país han aparecido casos de violencia escolar desde que empezó el ciclo lectivo 2008. La exclusión social es el factor determinante a la hora de los hechos. En Mendoza, la DGE afirma no tener conocimientos de casos producidos en la provincia, pero al mismo tiempo que desde el SUTE denuncian que se producen cientos de casos diariamente.
El 28 de septiembre de 2004, un chico de 15 años ingresaba al colegio donde concurría habitualmente. Pero en aquella ocasión, había algo diferente en él y eso se vislumbraba en el hecho de que portara un arma 9 milímetros con la que asesinó a tres compañeros e hirió a otros cinco. El caso hizo trágicamente famosa a la ciudad de Carmen de Patagones y al menor apodado Junior-. El episodio encendió una alarma en todo el país: la violencia escolar ya no se trataba sólo de empujones e insultos, las armas ya formaban parte de algunas aulas y las masacres que se eran noticia cada tanto en colegios y universidades norteamericanas podían ocurrir en Argentina en cualquier momento.
Violencia escolar: casos contados en primera persona
Una docente que fue golpeada en una escuela pública y una mamá que tiene un pequeño en un colegio privado y que fue agredido por un compañerito cuentan sus experiencias de ataques en establecimientos escolares.
A mí lo que me pasó me dejó muy mal. Estuve en cama una semana llorando. Es terrible ver como nadie te defiende, cómo nadie controla a los chicos.
Las palabras le pertenecen a Mercedes (hemos cambiado su nombre por pedido expreso de la protagonista de esta historia), una profesora de Comunicación Social que sufrió en carne propia la violencia física en una escuela. Ella mira para atrás, hace unos cuantos meses y los recuerdos que guarda de estar frente a un aula no son gratos.
El rol de los medios a la hora de informar la violencia desmesurada entre adolescentes
Las peleas entre alumnos se convirtieron en noticias de alto impacto. En el tratamiento informativo no sólo se violan los derechos de los chicos, sino que, a veces, se reproduce un modelo sin tener en cuenta las consecuencias. En otras ocasiones, hacer público estos hechos es el único modo de lograr una respuesta desde el Estado.
La violencia escolar no sólo ganó lugar como un fenómeno social, sino que se transformó en un fenómeno mediático. Las peleas entre alumnos pasaron a ser uno de los temas preferidos de cierto sector del periodismo que encontró la veta comercial en este tipo de noticia. Las grescas mostradas por televisión generan el mismo rating como la cantidad de lectores en los medios gráficos, que buscan en las fotos la misma dosis de violencias que ofrecen los videos subidos a YouTube.
Bogotá. Expulsado niño de tres años y cinco meses de un jardín infantil
El argumento de la institución es que era agresivo con las profesoras y, en una oportunidad, golpeó a una de ellas.
"Se estaba convirtiendo en un problema de seguridad en el jardín con los otros niños. Desde comienzos de año agredía a otros compañeros y luego, cuando una profesora le llamó la atención, el niño la agarró a puntapiés y como ella tenía problemas de varices tuvimos que llevarla al hospital", dijo Ángela Corredor, directora del Jardín Infantil El Mundo de Gessel.
Esa denuncia, una entre cientos a jardines infantiles que llegan cada semana a la Secretaria de Integración de Bogotá, llama la atención por lo atípica.
Matones en los colegios
Me decidí por no enviarlo más a clases, no soporta el maltrato de sus compañeros, ha bajado sus notas, pero me tiene más preocupada el hecho que está perdiendo peso nos relata sollozando la madre de Antonio, estudiante de 12 años; quien tras una tortuosa educación básica tuvo que abandonar el colegio en que sus padres confiaran para educarlo.
En la clase comenzamos a conversar sobre el tema de la violencia en los colegios de riesgo social hacia los alumnos y profesores, lo cual me insentivó a profundisar sobre el problema social que nos influye mucho como futuros profesores.
"Te espero en Internet" Alejandro Castro Santander
Entendemos la violencia, en términos generales, como todo acto u omisión intencionada con el fin de causar alguna clase de daño a personas, animales u objetos, así, la violencia escolar es la que se da en el ámbito de la escuela, y su forma más grave, es aquella que se produce a través del daño persistente que hoy conocemos como acoso escolar o bullying.
¿El padecimiento de algunos chicos, empieza al entrar en la escuela y finaliza a la hora de salida? La realidad nos está indicando que no. El amplio uso de los celulares y de Internet ha dado lugar a nuevas modalidades de violencia y acoso. Las víctimas hoy son atacadas cara a cara dentro de la escuela y también fuera de ella, a través de las nuevas tecnologías que hoy están a disposición de los chicos.
Mientras algunas autoridades y portavoces educativos desdramatizan el acoso escolar, las víctimas señalan que el debate no puede ser solo estadístico. «Cuando te están agrediendo, las cifras dan lo mismo: lo que quieres es que te ayuden», recalca Ángel F. desde su estrenada mayoría de edad, que le permite contar públicamente sus diez años de sufrimiento y reflexionar en voz alta sobre la «cadena de violencia que hay que parar». «Todo empezó por el pelo largo, con los típicos motes», recuerda durante una Jornada sobre el acoso escolar y los medios de comunicación, celebrada en el Colegio de Psicólogos de Madrid.
Tenía apenas 6 años, y sus «profesores no le daban importancia», convencidos de que «con la edad iría cambiando» la situación. Pero no. «Fuimos creciendo, mis agresores y yo, y las agresiones se hicieron más fuertes y cada vez más continuadas». Más que los puñetazos y moratones, le dolía el daño psíquico de verse arrinconado a la fuerza: «Es muy duro salir al recreo y escuchar que no puedes jugar al fútbol». Y tanto o más aún que «sepan la chica que te gusta y te peguen y humillen delante de ella».
«Hay que romper con la ley del silencio en la violencia escolar»
El presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil, Jesús García Pérez y el de la Asociación contra el Acoso Escolar de Cataluña, Jordi Frauca, reclaman una implicación social de las familias y las instituciones para poder acabar contra el acoso escolar que sufren algunos menores.
«Hay que romper la omertà [ley del silencio] en la violencia escolar», reclama Jesús García Pérez, y extiende ese reto a todas las familias, los profesores, los sanitarios, los psicólogos, los educadores y los trabajadores sociales. Además, pide una implicación de las instituciones y los políticos, porque «no es cosa de chavales, es cosa de todos».
Por su parte, Jordi Frauca apoya las declaraciones de Jesús García Pérez: «La mayoría de las veces, nuestras voces son acalladas por las instituciones públicas. La negación de la Administración es la cruda realidad». «Todos somos víctimas. También el maltratador, sus secuaces, los profesores, los departamentos de educación, la clase política», concluye.
Magistrado caso Jokin: El acoso escolar es una violencia de primera magnitud
Iñaki Zunzunegui, magistrado de la Audiencia de Guipúzcoa, en la que se juzgó el caso Jokin, sucedido en 2004, participa hoy en A Coruña en una Jornada de Convivencia Escolar y ha concedido una entrevista a Efe en la que dice que 'el acoso escolar' no se puede banalizar al ser una violencia de primera magnitud.
Pregunta.- Acoso y violencia escolar, un problema en las aulas, pero ¿distintos?
Respuesta.- Sí y es básico diferenciarlos. La violencia es un acto esporádico, coyuntural, controlado en el tiempo, mientras que el acoso es una humillación continuada, un hostigamiento y una vejación prolongada en el tiempo. Además, existe otro factor clave, mientras la persona acosada es una, las agresiones se hacen en grupo, asimetría que hace que la vulnerabilidad de la víctima sea máxima.
Los expertos piden que haya diálogo entre padres e hijos para establecer pautas de comportamiento
El psicólogo Antonio Matamala precisa que el acoso escolar «no es un conflicto, porque no hay paridad», sino «una agresión repetida insistentemente con pretensión de sumisión y que provoca un daño psicológico aterrador» en la víctima. Más que la mediación escolar, el presidente de SOS Bullying argumenta que «se necesita una reeducación de conductas». Afirma que la conducta acosadora se aprende, y cree necesario que que tales medidas reeducadoras impliquen a los padres y conlleven una asunción de responsabilidades adecuada a la edad.
Condenado un colegio por el ´bullying´ que sufrió un alumno
Condenado un colegio por el ´bullying´ que sufrió un alumno
La juez afirma que la escuela no actuó con "la vigilancia exigible"
El colegio IPSI de Barcelona ha sido condenado a pagar 14.783 por el acoso moral y físico, bullying, que sufrió un alumno, hoy ya en otro centro, durante el curso 2005-2006 y el siguiente. En el desglose del importe a satisfacer por el centro, la juez Montserrat Hernando fija en la sentencia una indemnización de 13.000 euros por el acoso moral y el resto, hasta el total, por las agresiones físicas que sufrió el niño.
Concurrencia de responsabilidad civil contractual y extracontractual I Pedro Rodríguez López
La obligación de reparar los daños causados a la víctima puede presentarse como consecuencia de actos de muy diversa índole. Ya hemos visto más arriba la doble perspectiva, contractual o extracontractual, con la que se puede tratar dicha situación, doble perspectiva que incide de forma real en la responsabilidad que nace como consecuencia del acoso moral.
Autorizada doctrina[1] reconoce la igualdad de principios fundamentales de la infracción contractual y de los actos ilícitos: en ambos tiene lugar la imputación del daño fundamentalmente según el principio de la culpa. También son idénticos en ambos casos los conceptos de la misma culpa, de la antijuridicidad y de la causación.
«Hay un gran porcentaje de casos de acoso escolar ocultos»
Entrevista | carlos mariscal de gante castillo
fiscal coordinador de la sección de menores de a coruña
Reconoce que las estadísticas de denuncias echan por tierra las cifras que dan los expertos y asegura que no han registrado lesiones físicas a profesores
Carlos Mariscal de Gante Castillo (Jaén, 1954) dio ayer respuesta a las preguntas de los participantes en las Xornadas de Equipos Directivos de Educación Infantil y Primaria, en el pazo bergondés de Mariñán, respecto a la problemática que surge con los menores en los centros escolares. Entre los datos que aportó, está que no han recibido ninguna denuncia por agresión a un profesor (matiza que solo salen en los medios), aunque sí por perjuicios en sus coches o propiedades.
La Guardia Civil investiga un caso de acoso escolar
La Guardia Civil investiga un caso de acoso escolar en el colegio de Meicende
Un alumno de 10 años fue, supuestamente, insultado, agredido y coaccionado por unas compañeras del centro y por otros jóvenes que grabaron la escena con el móvil.
La madre de un alumno de quinto de Primaria del colegio San Xosé Obreiro, de Meicende, denunció el pasado jueves en las dependencias de la Guardia Civil de Arteixo el supuesto acoso escolar que sufre su hijo de diez años. La familia del menor aseguró en su declaración que el joven fue víctima de los insultos, amenazas y golpes de dos alumnas del centro y de un grupo de jóvenes de entre 15 y 17 años, entre los que se encontraba al menos una alumna del instituto de Pastoriza.
Las víctimas de acoso escolar reivindican más ayuda efectiva
Mientras algunas autoridades y portavoces educativos desdramatizan el acoso escolar, las víctimas señalan que el debate no puede ser sólo estadístico. "Cuando te están agrediendo, las cifras dan lo mismo: lo que quieres es que te ayuden", recalca Ángel F. desde su estrenada mayoría de edad, que le permite contar públicamente sus 10 años de sufrimiento y reflexionar en voz alta sobre la "cadena de violencia que hay que parar".
Todo "empezó por el pelo largo, con los típicos motes", recuerda durante una "Jornada sobre el acoso escolar y los medios de comunicación" celebrada en el Colegio de Psicólogos de Madrid.
Conferencia sobre el acoso escolar en Castrillón
La psicóloga clínica Isabel Menéndez Benavente abordará mañana a Las 19 horas, el acoso escolar: cómo detectarlo? cómo actuar , en una charla en el Instituto Isla de la Deva, en Piedras Blancas. La charla, organizada por la Concejalía de Educación y Cultura, pretende, según explicó la concejala del área, Paula de Diego, ofrecer a padres, madres, alumnos y profesores claves para evitar que se produzcan este tipo de situaciones en el ámbito escolar y, también, pautas para poder atajar estos episodios.
Cuatro menores condenados por una paliza que se grabó y colgó en la red
La sentencia llega cuando la adolescente víctima se ha tenido que marchar de su ciudad por miedo ante lo que la familia define como pasividad de su centro
La Justicia ha hablado cuando la víctima lleva ya ocho meses fuera de Linares, en una residencia de estudiantes a 70 kilómetros de su casa, de lunes a viernes. «Es la única solución que nos ha dado Educación. Los agresores siguen en sus casas y mi hija se ha tenido que marchar», dice Andrés, el padre. El Juzgado de Menores de Jaén ha encontrado culpables de la paliza que sufrió su hija a cuatro de los seis acusados, a los que impone medidas de un año de libertad vigilada (para dos) y cien horas de trabajos a beneficio de la comunidad (a otros dos). Una sentencia que por lo pronto no deja satisfecha a la familia de la víctima. «Ni proporcionada, ni justa ni rápida», dice Andrés, que quiere recurrir para pedir penas más duras e internamientos.
En el bullying participa el bullie o agresor, el acosado o la víctima, y el contexto en donde se desarrolla: la institución escolar.
Sabemos que en este fenómeno de violencia social interactúan múltiples factores, el contexto escolar es uno de ellos, y puede contribuir a que se exacerbe o a que disminuya la expresión del mismo.
La primer pregunta que nos planteamos es ¿hasta dónde se encuentran preparados los centros escolares para afrontar una problemática de esta naturaleza?